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La Tutoría Académica: un pilar para el desarrollo integral del estudiante normalista en las ENPEM.
Publicado por: Normal de Tenancingo Normal de Tenancingo en
junio 12, 2025 833 Visitas
Por: Germán Iván Martínez Gómez y Víctor Aníbal Mercado Pérez
En el marco de los procesos formativos que caracterizan a la educación normalista, la Tutoría Académica (TA) se ha consolidado como una estrategia esencial para el acompañamiento sistemático de los estudiantes en las Escuelas Normales Públicas del Estado de México (ENPEM). Más que un apoyo auxiliar, la tutoría constituye una práctica pedagógica estructurada, orientada al seguimiento y el desarrollo integral de quienes se forman como futuros docentes.
La Tutoría Académica, concebida como un proceso permanente de ayuda, articula acciones tanto individualizadas como colectivas para fortalecer el rendimiento académico, fomentar la autonomía en el aprendizaje y potenciar el crecimiento personal del estudiantado. Su carácter formativo se manifiesta en la realización de diagnósticos individuales y grupales que permiten identificar trayectorias escolares, hábitos de estudio, intereses, expectativas y áreas de oportunidad, lo que posibilita intervenciones oportunas y adecuadas.

Este acompañamiento se despliega mediante tres tipos de acciones fundamentales: preventivas, orientadas a anticipar posibles dificultades; remediales, para atender rezagos o deficiencias detectadas; y formativas, que enriquecen la experiencia académica y profesional de los estudiantes. De esta forma, los tutorados se convierten en agentes activos de su proceso educativo, reconociéndose como protagonistas de su propia formación.
La acción tutorial involucra la participación articulada de diversos actores institucionales: personal directivo, departamento de formación inicial, áreas de tutoría académica y psicopedagogía, asesores académicos, tutores por grado y grupo, así como las y los propios estudiantes. Esta colaboración favorece la construcción de un entorno de confianza, escucha activa y acompañamiento efectivo.
Además de mejorar el desempeño académico, la tutoría amplía la comprensión de la profesión docente, fortalece las habilidades para la intervención pedagógica y fomenta relaciones humanas positivas en el entorno escolar. En un contexto educativo cada vez más complejo, la tutoría se convierte en un recurso indispensable para construir trayectorias escolares exitosas y sensibles a las necesidades individuales.
En las ENPEM, la Tutoría Académica se despliega a través del Plan de Acción Tutorial (PAT), que estructura el acompañamiento educativo con base en un sustento teórico y orientaciones claras para alcanzar metas concretas. El propósito fundamental del PAT es promover el desarrollo integral del estudiante, atendiendo tanto sus necesidades académicas como personales e institucionales. Entre sus objetivos específicos se encuentran:
- 1. Mejorar el rendimiento académico.
- 2. Reducir los índices de reprobación y deserción, tanto temporal como permanente.
- 3. Fomentar la eficiencia terminal y favorecer la titulación oportuna.
- 4. Potenciar el autoconocimiento, la autorregulación y el diseño de un plan de vida en los ámbitos personal y profesional.
- 5. Fortalecer la integración e identificación con la institución, así como la permanencia activa en ella.
Las metas buscan consolidar un acompañamiento continuo que atienda de manera personalizada la singularidad de cada estudiante, garantizando su desarrollo cognitivo, moral, físico, emocional, estético y cívico.
La tutoría aborda tres grandes dimensiones:
- I. Personal: Promueve el autoconocimiento y la autorregulación, ayudando al estudiante a definir un proyecto de vida y trayectoria profesional.
- II. Institucional: Favorece la integración, el sentido de pertenencia y la identificación con la comunidad educativa para asegurar la permanencia.
- III. Académica: Desarrolla habilidades de estudio, autonomía en el aprendizaje y competencias profesionales necesarias para la docencia.
La tutoría en las ENPEM se caracteriza por ser un proceso formativo, enfocado en la adquisición de conocimientos, habilidades, actitudes y valores; además, adopta un enfoque preventivo que busca anticipar y evitar factores de riesgo que puedan afectar el desempeño académico o la permanencia estudiantil. Esta práctica se desarrolla de manera permanente; es personalizada, atendiendo la diversidad y particularidad de cada estudiante, y busca ser integral, considerando el desarrollo en múltiples dimensiones del ser humano. La tutoría también es inclusiva, adaptándose para atender necesidades educativas especiales, y se define como no terapéutica, dado que su función principal es observar, identificar necesidades y canalizar a los estudiantes hacia la atención especializada cuando sea necesario, sin sustituir dicha atención.
Las acciones tutoriales se realizan en modalidades individual, grupal y entre pares, facilitando espacios de diálogo y acompañamiento acordes a las necesidades específicas de cada contexto.
El tutor, pieza clave en este proceso, debe contar con una disposición constante para atender y apoyar a los estudiantes, así como con la capacidad para generar un clima de confianza y respeto que favorezca el aprendizaje. Además, es fundamental que manifieste un interés genuino tanto en el desarrollo académico como en el bienestar personal de sus alumnos, complementado con habilidades para escuchar activamente y comunicarse de manera eficaz, garantizando así un acompañamiento integral y efectivo.
La Tutoría Académica, a través del Plan de Acción Tutorial, representa una apuesta institucional para transformar la educación normalista en un espacio donde el aprendizaje y el crecimiento personal convergen de manera armónica. Así, se prepara a las futuras generaciones de docentes no sólo en conocimientos y habilidades, sino también en valores y actitudes que contribuyen a una educación inclusiva, integral y comprometida con la realidad social.
Referencias
García-Córdoba, F., et al. (2010). Tutoría: Una estrategia educativa para potenciar la formación de profesionales. Limusa.
Martínez-Gómez, G. (2007). El tutor académico: Apuntes para la definición de un perfil. Magisterio, Revista de la Dirección General de Educación Normal y Desarrollo Docente, (37), 2-7.
Moreno, T. (2003). Creación de una propuesta institucional de tutorías para la enseñanza superior: El caso de la Universidad de Quintana Roo. Revista de Educación Superior, 32(1), 93-118.
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