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Poder y organización en la supervisión escolar.



Publicado por: Alfonso Torres Hernández en

septiembre 30, 2019 149 Visitas



Por: Alfonso Torres Hernández.

 

Las relaciones que establece el supervisor con sus subordinados en la zona escolar se determinan por el esquema de poder y autoridad que prevalece en el orden institucional vigente. En este sentido, es posible advertir intereses y espacios de relación diversos, entre los actores y escuelas que ocupan posiciones distintas.

 

En parte, esto explica las lealtades que se expresan en las redes sociales establecidas, con sus códigos, normas, interpretaciones y acuerdos institucionales, que sustentan la política de lo que sucede y de lo que puede suceder en una zona escolar, donde parece haber una imbricación entre los ámbitos profesional, laboral y sindical en la toma de decisiones y acuerdos de trabajo.

 

PROTESTA-Supervisor

 

Las relaciones de poder en una zona escolar se configuran alrededor de la posición de autoridad educativa del supervisor escolar y la influencia que ejerce en los procesos que se desarrollan. Esta influencia se puede entender al reconocer que el supervisor, por la posición que ocupa, tiene mayores posibilidades de acceso a la información, a los recursos o a las tareas clave. Hall (2000) reconoce la posición del actor en la estructura como una fuente de poder. Sin embargo, también es de reconocerse que existe en cada zona escolar, otro tipo de actores, que pueden ser docentes o directores que determinan algunos procesos y tomas de decisión, a ello se identifica como el “poder detrás del poder”.

 

En el análisis cotidiano de la supervisión escolar, donde se incorpora la categoría de poder, me llevó a derivar algunos enunciados preliminares:

 

  • -El campo de la gestión se ha venido constituyendo en un espacio relevante de estudio, donde es posible advertir que la política educativa (mundial, nacional y estatal) es determinante de los procesos desarrollados en los espacios institucionales.

 

  • -La racionalidad de la estructura que caracteriza y enmarca la vida en una zona escolar, necesariamente tiene que ver con la historia y trayectoria institucional de los sujetos, principalmente de los supervisores escolares, como poseedores de autoridad y poder. Esto implica que estos sujetos construyan sus representaciones desde una posición privilegiada y que los significan como sujetos cercanos a esferas de poder más amplios, que de alguna manera determinan su acción particular como él determina la de sus subordinados.

 

  • -Este ejercicio de poder estructural, de alguna manera explica la estandarización y el control que desde los niveles superiores se quiere hacer del pensamiento y de la acción de los docentes, donde entonces el supervisor se convierte en una especie de brazo ejecutor.

 

  • -En las organizaciones, y en específico las escolares, el ejercicio del poder es manifiesto. Una supervisión escolar no escapa a ello. Hasta la actualidad, se ha expresado a través de un control normativo, pero ha venido tomando mayor fuerza aquel poder que no se ve: el simbólico.

 

  • -Se advierte que la supervisión escolar en México, y en América Latina, ha sido objeto de estudio en forma esporádica y privilegiando los programas de acción que se implementan desde los gobiernos locales.

 

  • -Se reconoce a la supervisión escolar como un espacio corporativizado hacia la autoridad educativa y representación sindical, además de que sus tomas de decisión son expresiones del poder otorgado institucionalmente.

 

  • -Las políticas educativas implementadas para el fortalecimiento de la función supervisora, finalmente constituyen un reforzamiento al papel que históricamente han jugado los supervisores, el de custodios institucionales.

 

  • -Las prácticas de supervisión, en tanto son respuesta a los requerimientos institucionales, son determinantes en la vida escolar de las zonas y tienen implicaciones con la docencia que se desarrolla en las escuelas. En este sentido, la innovación de la función supervisora se justifica en su inoperancia en el mismo ámbito que la sostiene.

 

  • -Las lealtades hacia el “sistema” y los sujetos son característicos de un supervisor escolar que ha sedimentado sus prácticas en la tradición y asunción de roles y niveles de jerarquía institucionalmente otorgados.

 

torresama@yahoo.com.mx

 

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